¿Que es un jueves solidario?

Un jueves solidario no debería ser solo un jueves o un día a la semana, debería ser parte de nuestra vida como cristianos, estar atentos a esa particular necesidad de cristo encarnado en el mas necesitado, en el mas abandonado, por nosotros mismos o por nuestra sociedad; pero no endosemos esa responsabilidad a otros si no hagámosla nuestra. Y en este contexto me voy a referir a esta particular experiencia de salir y abandonar mi propia zona de confort junto a otros hermanos, miembros de esta, nuestra iglesia, para ir al encuentro de personas en situación de calle, que por razones diversas están ahí, paradójicamente, presentes e incógnitas. 

¿Que hacemos? O ¿Que hacen estos jóvenes? No es otra cosa que reunirse una vez por semana para salir a la calle, al encuentro y visitando a los que ya conocen y que viven esta realidad, como también en busca de los que han tenido que “optar” por este “estilo” de vida por razones que solo ellos conocen verdaderamente. Para compartir con ellos, una sopa, pan, afecto y cariño; escucharlos desde su realidad e intentar buscarles redes de apoyo para sácalos de esa situación miserable en la se encuentran. 

En mi camino de discernimiento vocacional Franciscano Conventual con los Frailes de la OFMConv – Chile, he tenido la oportunidad de compartir de estas salidas a la calle, conocer esta realidad que de día se esconde, que es anónima, quizás menos hostil que de noche… llegando el atardecer se hace mas palpable el abandono y la desesperanza. Por esta razón, conociendo esta realidad que no es desconocida para nadie es que se juntan y/o juntamos para llevarles a este cristo que sufre hoy lo ya mencionado antes; ese amor desinteresado, con la sola y genuina intención de hacerles sentir que no están solos, ni físicamente ni espiritualmente. 

En este grupo de jóvenes y adultos que juntos colaboran, están aquellos que salen a la misión de ir donde ellos están y otro grupo; los que se quedan reunidos en oracion por estas personas abandonas y por sus compañeros que salen al encuentro. 

Es una experiencia única, una invitación a encontrarte con el Cristo que sufre encarnado en estas personas, un espacio donde no existe el juicio social ni moral, solo amor y entrega, empatía por el sufrimiento, haciéndola también nuestra, invitándonos a comprometernos con esta realidad, compartirla con nosotros mismos, escuchar los testimonios de los visitados y los visitantes. 

Solo puedo resumirlo en simples palabras, Amor al prójimo. Llevar a la practica esto que llamamos caridad, que es real, que se palpa en carne y hueso, este amor que se respira bajo la mirada de Dios y su Santo Espíritu, acompañados continuamente por nuestra Stma Virgen Maria, orando y sirviendo. 

Lo que se vive y experimenta es lo que San Francisco en su tiempo también experimento con leprosos y pobres, es vivir el Evangelio, Amar Desinteresadamente. 

Los regalos que recibimos no son solo para nosotros. Están destinados a ser magnificados y multiplicados como Maria lo hace al visitar a su prima Isabel.  (Anónimo)

Braulio Carrillo E. 

Aspirante  OFMConv, Delegación de Chile.

 

3 comentarios

  1. Elena Carrillo Epuyao
    Elena Carrillo Epuyao

    Que difícil , y bella labor .Solo puedo sentir admiración .Dedicar unos minutos de tiempo a quien nada posee .Ojalá esa bondad se multiplicará .Seríamos mejores seres humanos .

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