Misión

Cada año, los frailes franciscanos junto con un grupo de jóvenes de las comunidad de Copiapó, Santiago y Curicó, realizan durante el verano unas jornadas de misión aproximadamente de 10 días, en las cuales estos jóvenes misioneros tienen la oportunidad de encontrarse con Cristo en el rostro del más necesitado. En cada ocasión se busca un lugar que cuya parroquia pueda y quiera recibir a los jóvenes misioneros, quienes con la alegría que los caracteriza, se ponen al servicio de la comunidad, realizando labores sociales a través de la construcción de casas prefabricadas, visitas a hogares de ancianos y hospitales, las tardes infantiles, o acompañando en la oración y compartiendo la Buena Nueva a través de la misión puerta a puerta, el rezo del Santo Rosario y la participación en la Eucaristía, llevando siempre como frente el lema que guía y motiva su misión, imitando el caminar de Francisco, predicando la Palabra de Dios no solo con sus palabras, si no también con su accionar. El estilo franciscano, la fraternidad y la sencillez marcan las misiones de verano. Cada año los jóvenes franciscanos pueden experimentar la bellezza del encuentro con Cristo, del servicio y ser testigos del amor de Dios. Las misiones de verano ayudan a lo jóvenes a crecer en su camino de fe.