“Darás mucho fruto” (Jn 6,24-35)

Solemos decir que “una imagen vale más de mil palabras” pero no siempre es así, a veces la imagen o el gesto debe ser acompañado de una explicación o viceversa, a veces una explicación debe ser acompañada de una imagen o gesto para poder expresar su significado de forma completa.

Cuantas veces hemos malinterpretado una imagen o un gesto.

El modo de enseñar de Jesús es con palabras y gestos que a veces son malinterpretados por la gente, pasó con la multiplicación de los panes y peces. Un gesto que invitaba a hacerse pan para los demás es interpretado como un saciarse egoísta.

Jesús no multiplicó ni trasformó las piedras del desierto en pan, si hubiese sido así habría sido un gesto vacío solo para saciar una necesidad del momento. Si no que hizo algo totalmente diferente que por una parte respondía a una necesidad del momento, pero sobre todo quiere comunicarnos un mensaje más profundo.

Jesús multiplica esos 2 panes y 5 peces que son un gesto de solidaridad, de comunión por parte del joven.

El mensaje detrás de este signo es a ser como ese joven, a no tener miedo de involucrarse, de arriesgarnos a hacer gestos de solidaridad, de comunión, a poner en común los dotes, habilidades de cada uno que puestos en las manos de

Jesús son multiplicados o usando otra imagen bíblica “darás mucho fruto”.

La gente en vez de captar el mensaje profundo del gesto entendió otra cosa que estando con Jesús hay comida gratis por eso comenzaron a seguirlo Jesús se dio cuenta de la verdadera motivación y les explica el sentido: «Les aseguro que ustedes me buscan, no porque vieron signos, sino porque han comido pan hasta saciarse. Trabajen, no por el alimento perecedero, sino por el que permanece hasta la Vida eterna, el que les dará el Hijo del hombre; porque es él a quien Dios, el Padre, marcó con su sello».

Pero de nuevo la gente entiende otra cosa le preguntan qué cosa deben cumplir para hacer la obra de Dios, en otras palabras le preguntan que deben hacer para poner en práctica la ley de Dios(los mandamientos).

Jesús quiere que vivamos una relación con Él en libertad, seguirlo como consecuencia de haber hecho experiencia de su amor, adherimos a Él con afectivamente y con la inteligencia. Solo así se puede llegar a un cumplimiento de la ley, la que hace libres.

Podemos dar voz a ese deseo interior de entrar en contacto con Dios con una oración, con un gesto de devoción. La gente en el evangelio buscaba Jesús y creo de una forma sincera porche se deja interpelar por Jesús, también notros dejémonos interpelar por Jesús.

fray Augusto Urzúa

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