¿Cuál es el camino para ser fraile?

Esta es una de las preguntas que muchos jóvenes en búsqueda vocacional se hacen. En este artículo intentaremos de sintetizar las etapas de nuestro itinerario formativo franciscano.

Dos premisas necesarias

Lo primero es que un joven en búsqueda vocacional descubra dentro de sí una inquietud vocacional, un movimiento interior que lo abre a la posibilidad que el Señor lo llame a seguirlo de una manera diferente, consagrándose a Él.

Podemos decir que la vocación es como estar enamorado del Señor y a favor de su causa. Queremos subrayar que el fundamento de cada vocación es el Amor por el Señor.

Este enamoramiento es como un fuego, el cual tiene origen divino, que Dios mismo enciende en nuestro corazón y atreves este fuego nos atrae a Él. Es el mismo fuego que Jesús había encendido en los corazones de los apóstoles el día en que los llamó para que fueran con Él.

Es un fuego tan intenso y agradable que los apóstoles de inmediato dejaron todo y eligieron de estar con Jesús. Por eso, un signo que una vocación es auténtica es la alegría (eso no significa que no hay miedo y dudas) que un joven prueba cuando está con Jesús y quiere entregar su vida al Señor. 

Segundo, si todo lo de arriba vale para todos lo que quieren seguir el Señor, quien quiere ser franciscano tiene que ser apasionados del estilo de Francisco, o sea de la fraternidad, la minoridad, la pobreza y del anuncio del Evangelio.

NO es necesario que uno tenga todo esto desde el comienzo, pero tiene que tener una predisposición en su corazón.

El proceso para ser franciscano

Probamos a sintetizar de manera concisa las cuatro etapas del camino formativo para ser franciscano.

Primera etapa 

El primero paso es haber un acompañante espiritual: un joven que está en búsqueda vocacional tiene que haber un acompañante con quien confrontarse y dialogar. Un acompañante que puede ayudarlo en su camino de búsqueda vocacional, con quien puede abrirse, compartir sus sueños y deseos, también sus miedos y dudas. Un joven que quiera ser franciscano es bueno que encuentre un fraile que pueda acompañarlo sea en su camino de fe como en su camino de búsqueda vocacional. 

El Grupo san Damián: también el joven es invitado a participar a nuestro grupo vocacional (Grupo san Damián). Este grupo propone un camino de búsqueda vocacional junto con otros jóvenes que tienen la misma inquietud en sus corazones. Generalmente nos encontramos 5 fines de semana durante el año desde marzo a noviembre para rezar, compartir la vida. Los jóvenes, que forman parte de este grupo, son invitados a participar a dos experiencias misioneras durante el año (una de invierno y la otra de verano) con los jóvenes de nuestra pastoral juvenil franciscana.

El postulado

 La segunda etapa es el postulado, cuando el joven, después de haberse confrontado con su acompañante espiritual y también con nuestro responsable vocacional, decide de  entrar en convento para vivir dos años de experiencia en comunidad. El tiempo del postulado es un periodo muy importante para el joven porque lo ayuda a descubrir más en profundidad si la vocación franciscana es verdaderamente su vocación. El postulado se encuentra en nuestro convento de Curicó donde el joven puede compartir la vida cotidiana (oración, almuerzos y fraternidad) con los frailes, recibir una primera formación cristiana, bíblica y franciscana y de participar a diversas experiencias de voluntariado. El postulado dura generalmente dos años.

El noviciado

Después del postulado sigue el noviciado. Por lo general se hace con otros jóvenes de Sud América, porque es  importante compartir este año con otros jóvenes que están en el mismo camino de discernimiento y quieren donarse completamente a Dios (este año la sede del noviciado es Medellín en Colombia). El noviciado es un año especial para que el joven pueda adentrarse más a la vida franciscana, con el estudio de la regla, las constituciones, la vida de san Francisco, la espiritualidad e historia franciscana. Todo esto, para que el joven pueda comprender más si el Señor lo está llamando a la vida religiosa. En  el día de la fiesta de san Francisco, unos meses antes de los primeros votos, los novicios toman el hábito franciscano. Después un año el joven vuelve a Chile para hacer su primera profesión, o sea, elige de consagrarse al Señor por tres años en pobreza, castidad y obediencia. Esa es la profesión religiosa provisoria, o sea por un tiempo el joven vive como un fraile y continúa su discernimiento vocacional y los estudios. La profesión de los votos permanente llegará más adelante.

Noviciado 2021

El post-noviciado 

Después de los primeros votos continúa el camino de formación con otros jóvenes de la misma etapa vocacional. El tiempo del post-noviciado es un tiempo de estudio y servicio, donde el joven empieza los estudios de filosofía y teología, también vive varias experiencias de servicio de voluntariado y de pastoral. El estudio, el servicio, la formación franciscana, el acompañamiento del rector, del acompañante espiritual permite al joven completar su búsqueda vocacional que termina con la profesión definitiva de los votos. Después de esa el joven tiene que terminar sus estudios y continuar su camino de búsqueda vocacional para ver si el Señor lo llama a ser sacerdote o no, porque nuestra vocación es ser hermano. Terminados los estudios de teología el joven fraile, después la profesión definitiva y/o la eventual ordenación sacerdotal, está listo para empezar su servicio en una de nuestras comunidades.

A primera vista pueden parecer muchos años de estudios y formación, pero son años muy importantes y necesarios (especialmente en nuestro contexto cultural y social), también es fundamental que el joven frailes se apasiona siempre más a Dios y llene siempre más su vida de Él, pueda “despojarse del hombre viejo y su manera de vivir, para revestirse del hombre nuevo, a imagen de Cristo” (cfr. Col 3,9-10). También son años donde el joven pueda conocer más Francisco, su interioridad, su estilo y espiritualidad

Querido joven, puede ser que el Señor te está llamando a seguirlo de una manera especial. El Señor nos necesita para servirlo en la Iglesia, en los más pobres y para anunciar su evangelio. Si tienes una inquietud o una pregunta vocacional no esperes a contactarnos.

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