Cliché, estereotipos y prejuicios sobre los frailes franciscanos

Siempre hay muchos prejuicios, estereotipos y cliché sobre nosotros los frailes franciscanos. ¡Aquí tienes una serie de posts con los que queremos aclararte!

Con frecuencia me encuentro con personas que, en cuanto te ven, inmediatamente recuperan de su mente la propia imagen del fraile y la comparan contigo. Y entonces puede nacer cualquier cosa, desde las preguntas más extrañas hasta las situaciones más embarazosas.

A veces me gusta pasar la pregunta a quien la hace y escuchar cuál es su idea antes de hablar de mí: ¡es realmente increíble descubrir qué puede salir de ella!

Por supuesto los frailes todavía tenemos el privilegio de estar dentro de la imaginación común: si uno dice «fraile franciscano», ¡casi todos tienen una vaga idea de lo que están hablando! A decir verdad, ¡quizás las nuevas generaciones un poco menos!

Pero también hay un aspecto hermoso: la idea de “fraternidad” es algo que pasa de inmediato, y nos caracteriza. De hecho, la gente suele pensar en nosotros como «los frailes», es decir, como un grupo más que como individuos. Y esto es magnífico: aunque fuera lo único que comunicamos, ¡ya estaría bien!

Hay que decir, sin embargo, que «el universo del fraile» sigue siendo algo misterioso, fascinante, que mueve la curiosidad, y normalmente hace pensar en una vida extraña, incomprensible, difícil (cuando va bien…)… más o menos menos como guerreros alienígenas en realidad… Otros, que a veces nuestra vida incluso parece ridícula en la sociedad contemporánea (“¿adónde vas vestidos con faldas largas como mi abuela?”), como si fuera simplemente algo del pasado, como si los frailes han quedado realmente “fuera de tiempo”.

Así que aquí va una serie de 6 posts en los que queremos divertirnos juntos para deshacer algunos de estos clichés sobre nosotros los frailes franciscanos, tratando de ser lo más concretos posible, ¡incluso haciéndonos reír!

Pero es verdad que los frailes…

  1. ¿siempre oran?
  2. ¿siempre están encerrados en un convento? 
  3. ¿No hacen nada en todo el día? 
  4. ¿siempre son felices? 
  5. ¿son todos viejos? 
  6. ¿No pueden divertirse? 

Esperamos que al final nuestra vida resulte un poco menos incomprensible para la mayoría de las personas… al menos tanto como puede serlo para nosotros mismos, que seamos los primeros en «vivir en el Misterio», el de un Dios que es tan loco como para confiar en nosotros y darnos cada día para empezar a seguirle de nuevo tras las huellas de Francisco de Asís.

¿Aceptas el reto? ¡Sigue nuestras publicaciones y te sorprenderás!

FRA NICO (OFMConv)

(articulo extraído del Blog Vocación Franciscana)

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